Using household types for improving livelihood strategies of smallholders: coffee and cocoa producers in the Northern Amazon of Ecuador

Supporting smallholders’ livelihoods in fragile and biodiversity rich regions such as rainforests is a priority of many development agencies and national governments. These regions tend to be characterized by recent settlements, increasing population and infrastructure, as well as land use competing activities that put pressure upon fragile ecosystems. Research aimed at improving livelihood strategies often focuses on increasing yields and productivity, but fails to account for alternative measures such as improving agricultural practices, changing land use or improving commercialization. This paper uses household types defined according to different land use patterns in the northern Amazon region of Ecuador to explore limitations and identify future options for improving livelihood strategies based in the small-scale production of coffee and cocoa. Results for application to four types are discussed, which highlight the utility of the method and identify trade-offs in terms of environmental and social goals versus profitability. Lessons are drawn that can inform public policies oriented to improving livelihood strategies of small producers of coffee and cocoa in the Amazon region without compromising the environment.

The Documento de Trabajo FLACSO Ecuador 2016_02, written by Oswaldo Viteri from Escuela Politécnica Nacional, Jesús Ramos-Martín from FLACSO and Pedro L. Lomas from Universitat Autònoma de Barcelona, presents an evaluation of different household typologies and their relative performance and impact in the northern Amazon region of Ecuador, contributing to the debate on livelihoods, agricultural practices and sustainability.

Table1

The paper analyses four typologies of households: 1) those that plant coffee and cocoa (CC); 2) those with cocoa only (C); 3) those with coffee, cocoa and oil palm (CCP); and 4) those with only coffee (Cf). For each typology, the number of households is identified as well as the surface area, land use (including deforestation), working time for different activities, use of inputs, etc. In this manner, we are able to compare the performance of the different typologies not only in economic terms, but also regarding its environmental impact.

Table11

The paper also presents a scenario analysis assuming certain practices are in place and certain coefficients are respected under both land and time budget constraints. Moreover, the unit of analysis is set to 1,000 ha, so that we can see how many households can be supported by each household typology, and which would be the derived environmental impact. The conclusion is reached that typologies 1 (coffee and cocoa) and 2 (cocoa) may be the most interesting from a public policy perspective.

An improved version of this paper is currently under revision by the Journal of Rural Studies.

The working paper can be downloaded here from FLACSO Andes, and here from RePEc. 

De activos tóxicos a ingreso tóxico

Los científicos del cambio climático han establecido el límite de aumento de temperaturas en 2°C a partir del cual el proceso sería completamente irreversible. Este nivel viene determinado por la concentración de CO2 en la atmósfera. Evitar sobrepasar este umbral implica dejar de utilizar una cantidad ingente de combustibles fósiles que hoy en día las empresas hidrocarburíferas consideran activos; son los llamados activos tóxicos, pues no pueden ser explotados para mantener el clima bajo control. Dada la relación entre PIB y consumo de energía, esta investigación presenta una metodología de cálculo y resultados para encontrar umbrales de ingreso per cápita más allá de los cuales se sobrepasaría el umbral de temperatura, por lo que esos niveles de ingreso podrían ser considerados como “ingreso tóxico”. La investigación encuentra que en el período 2032-2043 se alcanzaría el rango de ingresos de 10,745-14,155 USD per cápita (dólares constantes de 2000) a partir del cual la estabilidad climática estaría en peligro.

El Documento de Trabajo 2015_07 de CEPROEC, elaborado por Fander Falconí, Rafael Burbano y Jesús Ramos, presenta una metodología de cálculo de ese nivel de ingresos per cápita medio mundial que daría lugar a un consumo energético tal que las emisiones de gases de efecto invernadero implicarían una concentración de CO2 en la atmósfera tal que se sobrepasarían los 2°C de aumento de la temperatura media de la Tierra observado por los científicos como nivel crítico. Ver Figura 3.

IngresoToxico

El documento realiza una serie de escenarios bajo algunos supuestos de mejora de la eficiencia energética, crecimiento económico y crecimiento de población. Los resultados, en todos los casos, muestran que el nivel de ingreso tóxico se alcanza en muy poco tiempo y el valor del mismo varía en función de los supuestos.

Escenarios

Una versión en inglés del documento se encuentra en revisión en la revista Energy Policy.

Pérdida de autosuficiencia alimentaria y posibilidades de complementariedad agrícola en los países de UNASUR

Sudamérica produce todos los tipos de alimentos que se requieren para satisfacer los requerimientos calóricos y para contar con una dieta balanceada; eso es posible pues cuenta con todos los cultivos, desde los tropicales hasta los de clima frío, pasando por los de tierras
templadas. Sin embargo, hay una pérdida sistemática de autosuficiencia alimentaria (mayores importaciones en relación al consumo interno medidas en toneladas métricas) en los países de UNASUR, en los últimos 50 años. La pérdida de autosuficiencia alimentaria tiene implicaciones en la calidad de la dieta. La mayor dependencia alimentaria obedece a factores estructurales asociados a la inserción en los mercados internacionales (como países proveedores de materias primas y alimentos) y a la falta de políticas internas en cada país.

El Documento de Trabajo 2015_06 de CEPROEC, de los investigadores Fander Falconí, Juan Cadillo, Freddy Llive, Jesús Ramos y Belén Liger, profundiza en la complementariedad agrícola en los países de UNASUR y la posible desviación de comercio derivada, dado que muchas importaciones de alimentos se realizan en un ámbito extra regional, pese la disponibilidad regional. Esto se puede lograr con coordinación de políticas macroeconómicas y agrícolas en el ámbito regional, profundizando los niveles de integración. La autosuficiencia alimentaria es importante porque baja costos de transportación (y, por ende, baja las emisiones de CO2), permite ahorrar divisas y usarlas en importaciones de tecnología avanzada, entre otros beneficios.

La Tabla 1 nos muestra como UNASUR juega un rol importante en la provisión de productos alimentarios a nivel mundial.

AporteUNASUR

A pesar de este rol importante a nivel mundial, los países de UNASUR, por lo general, importan parte de sus alimentos y además de manera creciente, especialmente los cereales. Sin embargo, tomados como bloque, serían potencialmente autosuficientes para casi todos los productos analizados, situación que se mantiene en el tiempo a excepción de los cereales, como se ve en la Figura 4.

CaloriasUNASUR

La Figura 5 muestra los flujos y volúmenes de comercio por país y por grupo de productos, destacando la dependencia de la región respecto a los cereales y con los Estados Unidos.

FlujoComercial

Del estudio se llega a una matriz de complementariedad, que se muestra en la tabla de abajo, que nos da un potencial, para el año 2011, de cerca de unos 5.000 millones de USD que se corresponderían con desvío de comercio desde países fuera de la región hacia países dentro de la región, con lo que aumentaría la autosuficiencia alimentaria de UNASUR, además de ayudar en dinamizar las economías locales.

Complementariedad

El resultado final de esta complementariedad implicaría que la región solo dependería del exterior en cereales y en cantidades muy inferiores a las actuales.

DesvioComercio

Una versión en inglés del documento está en revisión en la revista Food Security.

El metabolismo energético de las Islas Baleares (1986-2012)

Del turismo de masas a la crisis financiero-inmobiliaria. En un Working Paper reciente de CEPROEC, que lleva más de 160 descargas, Javier Ginard-Bosch, investigador del ICTA de la UAB, Iván Murray, de la UIB y yo mismo, analizamos el metabolismo energético de las islas Baleares. La elección del caso de estudio no es casual y pretende examinar con más detalle una economía muy particular, no solo por ser insular, sino por depender en un alto grado de una actividad concreta, el sector turístico.

El documento muestra como tras la entrada de España en la entonces llamada Comunidad Europea, se abrieron e intensificaron los flujos turísticos de Baleares que cambiarían su fisonomía para siempre. El PIB Balear creció, entre 1986 y 2012, a una tasa del 3,6%, lo que no solo atrajo mucha mano de obra, sino que implicó un mayor consumo energético, que creció a un 2,9% anual. En consonancia con otros estudios, se muestra la relación entre el PIB y el consumo total de energía (o total energy throughput en inglés).

PIB_TET

El estudio también muestra como en el caso Balear también se da una relación entre el consumo de energía primaria por hora de trabajo medida en MJ/h (EMR, exosomatic metabolic rate en la jerga de MuSIASEM) y la productividad del trabajo (ELP), medida en euros por hora. Este resultado, ya comprobado para muchos otros países, es importante para el debate sobre el decrecimiento, pues de sostenerse, implicaría que para poder mantener los niveles de consumo material trabajando menos horas, habría que aumentar la productividad del trabajo, lo cual conllevaría un aumento del consumo de energía por hora de trabajo y probablemente del total de energía de la sociedad.

EmrElp

La alta concentración de la mano de obra en el sector del turismo, de baja intensidad energética pero también de baja productividad del trabajo, hizo que el valor de esa variable tendiese a igualarse entre sectores, demostrando el agotamiento del modelo turístico de masas y residencial, que solo ha llevado a una precarización de la mano de obra.

ELPs

Tras demostrar que el aumento en el consumo de energía de las Baleares se ha debido en su mayoría a la expansión del transporte (por el modelo de turismo y modelo de desarrollo implementado), así como debido al aumento del nivel material de vida del sector residencial, el trabajo explica por qué no ha habido un proceso de capitalización de la economía, lo que se ha materializado en una progresiva precarización de las condiciones de trabajo del sector turismo.

El documento de trabajo se puede descargar aquí. Una versión ampliada y mejorada ha sido enviada a la revista Ecological Economics.

En la página web de nuestro centro encontrarás toda la información tanto de nuestro equipo como de nuestro trabajo.

Vulnerabilidad y dependencia internacional de fertilizantes en el Ecuador

En un Working Paper reciente, que lleva registradas 450 descargas hasta el momento, los investigadores de CEPROEC Freddy Llive, Juan Cadillo, Belén Liger y yo mismo, junto con los compañeros de SENPLADES Gabriel Rosero y Evelyn Fraga, analizamos la dependencia que la agricultura ecuatoriana tiene de los fertilizantes de origen fósil, que se importan casi en su totalidad.

El trabajo empieza con un análisis de la suficiencia en la producción y consumo de fertilizantes por regiones a nivel mundial, para continuar con un análisis de la evolución de los precios y finalizar con la situación del Ecuador, como país altamente dependiente del exterior para el funcionamiento de su sector agrícola y, por ende, para su soberanía alimentaria.

Los principales resultados del estudio son:

– Los fertilizantes representan entre el 10 y el 30% de los costos de producción a nivel nacional

– Ecuador ha experimentado un aumento importante del uso de fertilizantes en los últimos años

UsoFertilizantes

– La producción de fertilizantes está fuertemente concentrada y especializada en pocos países

– El precio internacional de los fertilizantes está fuertemente relacionado con el precio del petróleo

PrecioFertilizantes

– Ecuador importa el 99,5% de los fertilizantes utilizados. En 2014, el 68% del total provino solo de tres países: China (208.000 t), Rusia (205.000 t) y Estados Unidos (142.000 t).

OrigenFertilizantes

– Las importaciones implicaron una salida de divisas de 397 M USD en 2014.

El trabajo finaliza con una serie de recomendaciones para el estado ecuatoriano, de tal manera que se haga un uso eficiente de los fertilizantes, se aumente la productividad agrícola y se reduzca la salida de divisas derivada de las importaciones.

El documento de trabajo se puede descargar aquí. Una versión ampliada y mejorada ha sido enviada a la revista Food Policy.

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Consumo de combustible del transporte terrestre en Ecuador

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Consumo de combustible del transporte terrestre en Ecuador

En un trabajo reciente, que lleva más de 950 descargas, el investigador de CEPROEC Jaime Cevallos, analiza la evolución del parque automotor de Ecuador y encuentra que en el período 2003-2013 éste ha crecido a una tasa del 7,8% anual, que en su mayoría es resultado del aumento de automóviles y jeeps, es decir, de vehículos de uso privado.

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Cevallos ha llevado a cabo por primera vez en el Ecuador un análisis empírico que le ha permitido calcular el consumo de combustible por tipología de vehículo. Para ello, ha utilizado datos reales del odómetro de una muestra de vehículos de la ciudad de Quito gracias a la base de datos de la Agencia Nacional de Tránsito (ANT), que ha utilizado para estimar el combustible mediante coeficientes de uso de energía por kilómetro recorrido. Estos resultados han sido ajustados a los valores macro que para el sector del transporte ofrece el Balance Energético realizado por el Ministerio Coordinador de Sectores estratégicos (MICSE).

En cuanto a la distribución del consumo, el transporte terrestre representa el 77% del consumo total de combustibles. El transporte de mercancías implicó un 60% del consumo del sector del transporte, mientras que el transporte de pasajeros un 26%. Cevallos analiza la evolución del parque por tipología de vehículo, la evolución del consumo, así como el impacto de los subsidios (un 68% del costo total del combustible del sector transporte) para aventurarse a una serie de recomendaciones de política energética y fiscal que incluyen, entre otras, la eliminación progresiva del subsidio a la gasolina que solo beneficia a la población con más recursos y no tendría efectos inflacionarios.

El documento de trabajo se puede descargar aquí. Una versión ampliada del mismo ha sido enviada a la revista Energy Policy.

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La economía circular o la invención del círculo

(publicado el 20/04/2015 en el blog Última Llamada de eldiario.es)

Últimamente oímos hablar bastante de economía circular en las discusiones acerca del desarrollo económico y su interacción con el medio ambiente. En particular, en Europa se ha puesto de moda este término desde que el 25 de septiembre de 2014 se aprobara la comunicación de la Comisión Europea al Parlamento, al Consejo Económico y Social y al Comité de las Regiones, llamada “Hacia una economía circular: un programa de cero residuos para Europa”.

El concepto no es para nada nuevo. China venía trabajando desde hacía tiempo en una iniciativa de consumo y producción sostenible, llamada economía circular, que ya se basaba en la mejora en el uso de recursos (eficiencia de uso), en el fomento del reciclaje y en la reducción de los residuos. Esto se materializó en forma de Ley el 29 de agosto de 2008, cuando se aprobó la  Ley de Economía Circular de la República Popular de China.

En ambos casos, el lado positivo es que se reconoce que hay que ir más allá de la linealidad del proceso económico que entiende la economía ortodoxa (se toman recursos del ambiente, se transforman con capital y trabajo, y se consumen). Se explicita que todo ese proceso implica generación de residuos y destrucción de la naturaleza, y precisamente se proponen mejoras en la eficiencia de uso y el reciclaje como soluciones. Sin embargo, como veremos, y a pesar de ser un paso adelante, esta propuesta sigue siendo insuficiente.

Desde la UE se plantea la economía circular como una reinvención del concepto dedesarrollo sostenible primero, y economía verde, después, que habían sido criticados por parte de ecologistas, economistas ecológicos y otros, por su falta de ambición y su dilución semántica. Sin embargo, lo que se nos viene encima con la economía circular es todavía peor. La creencia en un cierto optimismo tecnológico,en la que se apoya esta propuesta, es muy conveniente para el mantenimiento del statu quo, pues evita que nos cuestionemos el modelo de desarrollo en el que estamos inmersos, y en el que la crisis se define como la falta de crecimiento económico. En efecto, bajo la ilusión de la economía circular, parecería que el crecimiento puede continuar de manera ilimitada, pues estamos reciclando los residuos y convirtiéndolos en nuevos recursos. Por si fuera poco, cada vez somos más eficientes en el uso de recursos y necesitamos menos cantidad de los mismos para generar una unidad de valor añadido. Así que todo suena muy bien. El problema es que en este planteamiento hay dos errores fundamentales.

El primero es que siguen sin tenerse en cuenta leyes básicas de la física, como la Segunda Ley de la Termodinámica, que en una de sus acepciones vendría a decir algo así como que todo proceso implica un consumo de energía. La aplicación en lo que nos ocupa es que el propio proceso de reciclaje de recursos implica, por un lado, una pérdida de recursos, pues el reciclaje no es posible al 100%, y por otro, un gasto energético en el propio proceso de reciclado. El segundo error es no tener en cuenta la Paradoja de Jevons, que nos dice que las mejoras en la eficiencia de uso de un recurso no siempre llevan a un menor uso del recurso, sino que pueden derivar, por el contrario, en un uso mayor. Un ejemplo claro de esto lo tenemos en los automóviles. Las mejoras en la eficiencia de uso (consumo por km.) no han derivado en que consumamos menos energía en nuestro transporte, sino en que realicemos más kilómetros con nuestros vehículos privados.

Solo por estos dos motivos ya se cae el argumento de la economía circular. No se nos puede olvidar que el crecimiento económico siempre implicará un mayor uso de recursos, a pesar de todas las iniciativas de eficiencia de uso que se implementen o todos los programas de fomento del reciclado. Por esto, no podemos dejarnos embelesar por conceptos como la economía circular, que desvían el debate acerca de la necesidad o no del crecimiento económico y de sus consecuencias tanto ambientales como sociales.

Como bien nos recordaba Joan Martínez Alier en su artículo en el diario mexicanoLa Jornada del 5 de abril de 2015, este debate se podría articular en torno a conceptos ya discutidos desde los años 70 del pasado siglo como el estado estacionario de Herman Daly (1973), el decrecimiento de Gorz (1972), o algunos más recientes como el Sumak Kawsay o Buen Vivir propuesto desde Ecuador. El mismo economista ecológico Nicholas Georgescu-Roegen nos recordaba en esos mismos años que el propósito del proceso económico era el disfrute de la vida.

De hecho, la sostenibilidad siempre ha estado presente en los pueblos, al menos hasta la aparición y generalización de los combustibles fósiles, que nos permitieron esa emancipación temporal de la tierra, en palabras del economista ecológico y último discípulo de Georgescu-Roegen, Kozo MayumiEl mismo Mayumi, nos da un ejemplo de una cierta armonía y circularidad en el flujo de materiales en el Tokio del Shogunato Tokugawa (que en aquella época se llamaba Edo) entre 1603 y 1867.

Edo, con más de un millón de habitantes, diseñó lo que hoy día llamaríamos un sistema agro-silvo-pastoril en el que convivían las plantaciones de arroz con la regeneración forestal para el mantenimiento de los servicios ecosistémicos y la gestión del ganado. La alta fertilidad de los cultivos de arroz, necesarios para alimentar a una población tan grande, se mantuvo gracias a la colaboración ciudadana. Por un lado, se realizaron obras hidráulicas que permitieron el riego por gravedad de las terrazas, por otro se prohibió el sacrificio de animales, lo que evitó el sobrepastoreo y la deforestación, pero lo más importante fue la instauración de un sistema de recogida y aprovechamiento de las heces humanas para el aporte de nutrientes a los campos de arroz.

En fin, la conclusión es muy sencilla: en este caso no están inventando de nuevo la rueda sino el círculo. Economía circular en el sentido de aprovechamiento de los residuos y eficiencia en el uso siempre ha habido en todas las sociedades, de una manera u otra. Los debates acerca del crecimiento son viejos, aunque hay que seguir haciéndolos pues siempre tendremos nuevas propuestas del statu quo que intentarán desviarnos de la discusión fundamental, ¿para qué y cuánto crecer? Y sobre todo ¿a qué coste?